La fotogrametría mide el terreno a partir de fotografías superpuestas y el LiDAR lo mide con pulsos láser. La primera es una técnica pasiva que reconstruye la geometría de lo que la cámara ve; la segunda es un sensor activo que registra la distancia a millones de puntos, incluidos los que quedan bajo la vegetación. Ninguna sustituye a la otra: cada una responde mejor a un tipo de proyecto, y en muchos levantamientos lo más eficaz es capturar ambas en el mismo vuelo.
En Aerolaser llevamos más de 15 años operando sistemas propios que integran sensores LiDAR y cámaras fotogramétricas a la vez, desde aeronaves tripuladas, drones y vehículos terrestres. Esta guía resume las diferencias reales entre ambas técnicas, qué precisión cabe esperar de cada una, cuánto cuestan y qué criterio seguimos para decidir cuándo usar una, otra o las dos.
Qué es la fotogrametría y qué es el LiDAR
La fotogrametría obtiene medidas tridimensionales a partir de fotografías solapadas tomadas desde posiciones distintas: el software identifica el mismo punto en varias imágenes y calcula su posición por triangulación. El LiDAR (Light Detection and Ranging) emite pulsos láser, mide el tiempo que tarda cada uno en volver al sensor y convierte ese tiempo en distancia, generando una nube de puntos directamente georreferenciada gracias al GNSS y a la unidad inercial que lleva a bordo.
La diferencia de fondo es que la fotogrametría necesita ver y reconocer textura en la imagen para reconstruir la superficie, mientras que el LiDAR mide sin depender de la luz ambiente ni del contraste. Por eso el LiDAR trabaja igual sobre nieve, hormigón uniforme o zonas en sombra, y por eso puede registrar el suelo entre los huecos de la vegetación, algo que una cámara no puede hacer.
Diferencias entre fotogrametría y LiDAR
La fotogrametría entrega ortofotos y modelos con color y textura real a un coste de equipo bajo, pero solo reconstruye la superficie visible. El LiDAR entrega geometría directa, penetra la vegetación y no depende de la iluminación, a cambio de un sensor más caro y de una nube de puntos sin información de color propia. La tabla resume los criterios que más pesan en un proyecto real.
| Criterio | Fotogrametría | LiDAR |
|---|---|---|
| Principio de medida | Pasivo: triangulación entre fotografías solapadas | Activo: tiempo de vuelo de pulsos láser |
| Qué mide | La superficie visible (copas, tejados, suelo descubierto) | Todo lo que devuelve un eco: copas, ramas y suelo bajo la vegetación |
| Dependencia de la luz | Alta: necesita buena iluminación y contraste | Nula: funciona con nubes, sombra o de noche |
| Entregable natural | Ortofoto, modelo digital de superficie, malla 3D con textura | Nube de puntos clasificada, modelo digital del terreno |
| Información de color | Sí, fotorrealista | No, salvo que se coloree con una cámara sincronizada |
| Coste del sensor | Bajo: una cámara de calidad | Alto: entre 5 y 10 veces el de una cámara equivalente |
| Procesado | Largo: la nube se calcula a partir de las imágenes | Corto: la nube sale directamente del sensor |
Precisión de la fotogrametría frente al LiDAR
Con un buen vuelo, apoyo en campo y sensores profesionales, las dos técnicas alcanzan precisiones de pocos centímetros y en terreno despejado son equivalentes. La diferencia aparece en la componente vertical y en los entornos difíciles: el LiDAR mantiene su precisión sobre vegetación, superficies sin textura y zonas en sombra, donde la fotogrametría pierde puntos de correlación y empeora.
Las cifras de referencia que manejan los fabricantes de equipos de dron sitúan a ambas técnicas en torno a 3 cm de precisión horizontal, con el LiDAR entre 1 y 3 cm en vertical frente a 2-4 cm de la fotogrametría, siempre con apoyo GNSS de precisión (RTK/PPK) y, en el caso fotogramétrico, con puntos de control bien distribuidos. Sin ese apoyo, la fotogrametría puede degradarse hasta los 5-15 cm, como explicamos en nuestra guía del levantamiento fotogramétrico con drones.
Conviene desconfiar de las promesas de precisión «milimétrica» desde el aire: la precisión final la fijan el GNSS/IMU, la altura y geometría del vuelo y el control en campo, no solo el sensor, y el dato que cuenta es el comprobado contra puntos de verificación independientes.
Vegetación: dónde el LiDAR marca la diferencia
Bajo vegetación densa la fotogrametría devuelve un modelo de las copas, no del suelo, porque la cámara no ve lo que hay debajo. El LiDAR registra varios retornos por cada pulso, y una parte de ellos llega al terreno a través de los huecos del dosel, lo que permite clasificar los puntos de suelo y obtener un modelo digital del terreno real bajo el bosque.
Esto no significa que el LiDAR «atraviese» los árboles: con dosel cerrado los puntos de suelo escasean y la densidad de captura debe subir. Con vegetación ligera basta una fotogrametría de alta resolución, más barata; con vegetación media conviene combinar ambas; con vegetación densa el LiDAR es la única opción para un modelo del terreno fiable. Es el mismo principio que aplicamos en los inventarios con LiDAR forestal, donde el objetivo es medir a la vez el suelo y la estructura de la masa arbórea.
Coste y rendimiento: cuánto cuesta cada técnica
La fotogrametría es más barata de equipar y el LiDAR es más caro de comprar pero más rápido de procesar. Una cámara fotogramétrica profesional cuesta una fracción de lo que cuesta un escáner láser de dron, cuyo precio se mueve en decenas de miles de euros según su clase; a cambio, el LiDAR entrega la nube de puntos casi de inmediato, mientras que la fotogrametría exige horas de cálculo por cada bloque de imágenes.
En el precio de un servicio contratado, sin embargo, el sensor pesa menos que la superficie a cubrir, la plataforma (dron, helicóptero o avioneta) y el entregable exigido. Un corredor de cientos de kilómetros se captura desde aeronave tripulada en una sola campaña, y ahí la técnica se elige por el producto final, no por el coste del equipo.
Cuándo usar fotogrametría, cuándo LiDAR y cuándo las dos
Se usa fotogrametría cuando el entregable es visual o de superficie: ortofotos, modelos con textura o cubicaciones en terreno descubierto. Se usa LiDAR cuando el entregable es geométrico o está bajo vegetación: modelo digital del terreno, inventario forestal, corredores de líneas eléctricas o zonas sin textura. Se usan las dos cuando hace falta una nube de puntos precisa y una ortofoto de calidad a la vez, el caso más habitual en cartografía y en ingeniería.
Algunos criterios rápidos que aplicamos al planificar un proyecto:
- Cantera, acopio o movimiento de tierras sin vegetación: fotogrametría de alta resolución; el LiDAR no aporta precisión adicional y sí coste.
- Modelo del terreno bajo bosque o matorral: LiDAR, con densidad de puntos ajustada al cierre del dosel.
- Líneas eléctricas, carreteras o ferrocarril: LiDAR para la geometría de conductores, apoyos y distancias de seguridad, más cámara para documentar cada elemento.
- Cartografía urbana con true ortofoto: captura combinada, porque la nube LiDAR corrige el relieve y la imagen aporta el detalle.
- Nieve, playas, hormigón uniforme o zonas en sombra: LiDAR, ya que la fotogrametría no encuentra puntos homólogos.
Por qué capturar LiDAR y fotogrametría en el mismo vuelo
Capturar ambas técnicas a la vez elimina la disyuntiva: la nube LiDAR aporta la geometría y el modelo del terreno, y las imágenes sincronizadas aportan el color, la ortofoto y la interpretación visual. Además, los dos datos comparten la misma trayectoria GNSS/IMU, así que quedan alineados sin ajustes posteriores y la nube de puntos puede colorearse directamente con las fotografías.
Es la forma en la que trabajamos desde hace más de 15 años con nuestro AeSystem, un sistema propio que monta escáneres RIEGL de las series VQ o VUX junto a hasta cuatro cámaras RGB o NIR, verticales u oblicuas, en helicópteros y avionetas. La misma filosofía la trasladamos a formatos más pequeños: AeDrone combina escáner láser, unidad inercial y cámara en un equipo instalable en drones o mochilas, y AeMMS lleva un RIEGL VUX-1HA y una cámara esférica 360º sobre cualquier vehículo para cartografía de carreteras, túneles y ferrocarril. Con esta configuración, nuestro servicio de fotogrametría entrega aerotriangulación, ortofotos y true ortofotos apoyadas en la nube LiDAR del mismo vuelo.
En la práctica el cliente no elige entre un modelo preciso y una imagen legible: recibe el modelo del terreno, el de superficie, la ortofoto y la nube de puntos clasificada de una única captura.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, LiDAR o fotogrametría?
Ninguna es mejor en general: depende del entregable y del terreno. La fotogrametría gana en coste y en resultado visual sobre superficies descubiertas; el LiDAR gana en precisión vertical, en vegetación y en condiciones de poca luz o sin textura. Para la mayoría de proyectos cartográficos la mejor respuesta es capturar las dos en el mismo vuelo.
¿Qué diferencia hay entre fotogrametría y LiDAR con drones?
Un dron fotogramétrico lleva una cámara y reconstruye el terreno a partir de fotos solapadas; un dron LiDAR lleva un escáner láser con GNSS e IMU y mide distancias directamente. El primero es más barato y entrega ortofotos con color; el segundo mide bajo la vegetación y no depende de la luz, pero su sensor cuesta bastante más y el alcance del dron limita la superficie por vuelo.
¿El LiDAR es más preciso que la fotogrametría?
En terreno despejado y con apoyo en campo, las dos alcanzan precisiones de pocos centímetros y son equivalentes. El LiDAR es más preciso en la componente vertical y, sobre todo, mantiene esa precisión donde la fotogrametría falla: vegetación, superficies uniformes y sombras.
¿Se pueden usar fotogrametría y LiDAR en el mismo proyecto?
Sí, y es lo más recomendable cuando se necesita a la vez geometría fiable e imagen. Los sistemas que integran escáner y cámaras sincronizadas capturan ambos datos con la misma trayectoria, de modo que la nube de puntos y la ortofoto quedan alineadas y la nube puede colorearse con las fotografías.
¿Cuánto cuesta un levantamiento con LiDAR frente a uno fotogramétrico?
El sensor LiDAR es mucho más caro que una cámara, pero en el precio de un servicio pesan más la superficie, la plataforma de vuelo y el entregable exigido. Un levantamiento fotogramétrico con dron sobre una parcela despejada es la opción más económica; un modelo del terreno bajo bosque o un corredor de cientos de kilómetros exige LiDAR desde dron o aeronave y se presupuesta por kilómetro o hectárea capturada.